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sábado, 8 de marzo de 2008

Orden climático y geográfico

Orden climático y estacional.

Para equilibrar su clima, la gente que vive en las regiones frías polares puede y debe consumir más alimentos animales, en tanto que quienes viven en climas cálidos y semitropicales deberían depender casi exclusivamente de alimentos vegetales. Los que vivimos en climas de cuatro estaciones podemos comer generalmente cereales como principal alimento, y sopas y vegetales de mar y tierra como alimento secundario. La fruta como las semillas oleaginosas pueden servir como tercera fuente y un alimento animal de especies biológicamente distantes al género humano, como pescados y mariscos, serían como un cuarto suplemento.
Para adaptarnos a los cambios de temperatura, humedad y otras condiciones atmosféricas que sobrevienen por el cambio de estaciones, necesitamos cambiar nuestra selección y forma de cocinar nuestros alimentos diarios, incluidos los cereales y demás, así :
En las estaciones frías el alimento precisa ser cocinado más a fondo, y la cantidad de sal incrementada ligeramente.
En las estaciones más cálidas el alimento puede ser cocinado menos, e incluso crudo, y con menos sal.
En caso de mayor humedad, el alimento puede ser cocinado con menos agua y viceversa.
La selección de alimentos suplementarios también nos ayuda a adaptarnos al cambio estacional, especialmente cuando confiamos en alimentos que están naturalmente disponibles en cada estación.

Orden geográfico.
Los alimentos son parte del entorno natural, por lo que deberían proceder principalmente de nuestra área geográfica inmediata. La gente que vive en las montaña debería confiar principalmente en los alimentos cultivados en la montaña, pero junto con esta ley natural, ciertos alimentos han de ser seleccionados del entorno inmediato y otros pueden ser de lugares más distantes , generalmente como sigue :
Fruta : misma área geográfica y climática.
Vegetales : un área geográfica y climática más extendidos, pero similar al lugar inmediato.
Cereales y legumbres : otras áreas más extensas, que comparten las mismas condiciones geográficas y similares condiciones climáticas.
Algas : un área más extensa a lo largo del cinturón climático.
Sal marina : el hemisferio entero, sea Norte o Sur.
Esto de respetar cada uno el hemisferio donde vive es importante, pues aunque las condiciones climáticas se parezcan, no es así con las condiciones electromagnéticas.

Los cereales integrales

Los cereales integrales representan la fusión de fruto y semilla en una unidad compacta y ocupan el centro del espectro alimentario. Los cereales integrales son los más próximos a reflejar la correcta proporción de fuerzas celestes y terrestres que existe en el planeta Tierra, y esto se refleja en su proporción entre minerales, proteínas e hidratos de carbono. Los hidratos de carbono complejos de los cereales están compuestos de numerosas moléculas de glucosa que se mantienen unidas por una fuerte energía contractiva.
En contraste, los azúcares simples son más expansivos y se componen de muchas moléculas sueltas de glucosa. Carecen de la cohesión de los hidratos de carbono complejos y producen en el cuerpo una gran expansión. El azúcar refinado o sacarosa es la más expansiva de todas, junto con los edulcorantes artificiales.
Los edulcorantes concentrados derivados de los hidratos de carbono complejos de los cereales integrales, siropes, jaleas o melazas de maíz, cebada malteadas o de arroz, son menos expansivos que los edulcorantes que proceden de los azúcares simples de caña de azúcar o la savia de arce.
Los hidratos de carbono se hallan también en las legumbres, verduras y algas. Requieren un masticado completo para su adecuada digestión. Por su gran cohesión, se desmenuzan lentamente y no se absorben hasta que alcanzan el intestino delgado. Suministran una fuente estable de energía en contraste con los azúcares simples, que evitan el proceso digestivo normal y son absorbidos rápidamente por el torrente sanguíneo.
Aunque los cereales integrales están equilibrados centralmente en términos de energías expansivas-contractivas, ciertas variedades son más contractivas, así el trigo sarraceno, que crece en climas fríos, nórdicos, es más contractivo que el maíz que crece en climas cálidos y soleados. El arroz y trigo integrales biológicos están generalmente en medio. El arroz de grano pequeño y redondo es la variedad más equilibrada.
Para nuestro clima templado de cuatro estaciones, podemos recomendar dentro de los cereales integrales y biológicos, los de :

Uso REGULAR ( diariamente ) :
Cebada.
Trigo sarraceno.
Maíz.
Arroz integral de grano pequeño.
Mijo.
Cebada perlada.
Centeno.
Avena integral.
Grano de trigo integral.
Quinoa.
Uso OCASIONAL ( varias veces a la semana ) :
Maíz dulce.
cuscus.
Bulgur.
Arroz integral de grano largo.
Arroz dulce.
Mochi ( pastel de arroz dulce molido ).
Todos los copos. Muesli.
Todas las harinas, incluyendo los fideos, espaguetis......
Castañas.
Seitán.
Del total de cereales los granos completos deben componer el 80-85 % del total frente a los copos, harinas o sémolas.
Para la mejora de la salud es mejor tomar ocasionalmente las formas panificadas con levadura. Los chapatis sin levadura se asimilan mejor. Del total de cereales debe predominar sobre todos el arroz.

Que tu medicina sea tu alimento, y que tu alimento sea tu medicina

Hace más de dos mil años, Hipócrates dijo :

Que tu medicina sea tu alimento, y que tu alimento
sea tu medicina

Los remedios alimentarios tradicionales que vamos a presentar, pueden hacerse en nuestras cocinas. Pueden ayudar a aliviar muchos achaques menores como resfriados, tos, supuraciones cutáneas, fiebre, alteraciones digestivas........ Cuando se preparan y se administran adecuadamente, estos remedios caseros tradicionales son completamente seguros y no debilitan la inmunidad natural. Han sido utilizados como parte de un estilo de vida preventivo durante miles de años.
Sin embargo, las bebidas especiales y otras formas de cuidados caseros que vamos a explicar más adelante, no deberían ser el sustituto de un asesoramiento médico cualificado cuando fuera preciso. Por tanto, se recomienda que las personas con afecciones graves contacten con un profesional de la salud a la menor oportunidad, nunca olvidando el poder de sanación de los alimentos.
Dentro del conjunto de los alimentos podemos distinguir :

Elementos nutritivos ( 99 % del total ).
Elementos catalíticos, cada vez más necesarios por nuestro estilo de vida en situaciones antinaturales.

Hoy en día se hace imprescindible para no caer en una degeneración de nuestro cuerpo, el realizar una alimentación sana y equilibrada para superar el estrés, el contacto de alimentos desnaturalizados con química añadida, y el uso de alimentos de origen industrial desvitalizados.
Para comprender cuales son las pautas de una alimentación sana y equilibrada, aceptada tanto por organismos oficiales como alternativos, tenemos :

A) Elementos nutritivos :
Gran cantidad de consumo de hidratos de carbono en forma de almidón, nuestra auténtica “ gasolina super sin plomo ”; nos proporciona energía en forma de movimiento, calor, risa, …….
Poco consumo de cuerpos grasos o Lípidos, pues ya por nuestro nivel de vida estamos protegidos del crudo invierno. Tener en cuenta que en Invierno las grasas se van a la periferia y en Verano se movilizan y circulan por el interior del cuerpo, por venas y arterias; por este motivo resulta peligroso el consumo de grasas sobre todo en Verano, pues se puede sufrir mucho de enfermedades cardiovasculares y problemas del corazón.
Una décima parte de proteínas, y de ellas el 75 % de origen vegetal, pues se complementan unas con otras dando calidad proteica.
Una adecuada proporción de minerales, del 1,5 al 2 %, que actúan a modo de “ semáforos en una ciudad ”, que es nuestro cuerpo, controlando 300-400 procesos metabólicos. Tenemos los huesos y los dientes que son depósitos de minerales y que en caso de necesidad serán removidos para su utilización.

Todos estos elementos se miden en gramos ( gr. )

B) Elementos catalíticos, tenemos :
Los oligoelementos.
Las vitaminas.
Las enzimas, diastasas y fermentos.

Estos se miden en miligramos ( mgr. )

viernes, 7 de marzo de 2008

Agricultura química o ilógica

Probablemente nos estamos volviendo locos y estamos destruyendo nuestra propio hogar.
No sólo se explotan los campos de cultivo hasta la saciedad, sino que se envenenan con mil y un producto químico, en un intento por sacarle la mayor rentabilidad a la tierra en el menor tiempo posible; como consecuencia de ello la tierra de los campos se desertiza y para poder producir algo se hace obligado utilizar abonos químicos. Es el pez que se muerde la cola y un negocio demoníaco que destruye el planeta y sus pobladores.
¿ Qué sucederá cuando no quede mas tierra sana ?
Con estos tratamientos químicos, los árboles y las plantas se debilitan y son propensos a contraer enfermedades y a sufrir ataque de plagas, que las propias compañías que suministran los abonos químicos suministran los pesticidas, herbicidas, fungicidas, …etc.
Consecuencias del uso de las técnicas de la agricultura convencional :

Aumento de nitratos :
El uso de abonos incorpora al suelo altos niveles de nitrógeno mineral. Cuando altos niveles de Nitrógeno, no pueden ser retenidos, aparece el nitrato en el agua subterránea. Entonces esta se vuelve inservible y se convierte en una pérdida para el cultivo que necesita más agua, contribuyendo así a su empeoramiento.
Los ríos y lagos se hacen eutróficos, es decir, adquieren excesivos valores de materia orgánica. Estas grandes masas orgánicas roban en Invierno y en Verano grandes cantidades de oxígeno, este hecho conlleva, a procesos de putrefacción y perdida de la capacidad de autodepuración.; esa disminución de oxígeno mata la vida acuática de los ríos. Estamos llegando al punto en que el agua de los lagos, así como el agua subterránea, no pueda utilizarse como agua potable sin ser clorada previamente.
Por ejemplo, las espinacas biológicas contienen 23 partes por millón de nitratos ( 23 mg. por kg. ). Si en su cultivo añadimos abonos químicos en las proporciones que actualmente se usan, el contenido de nitratos aumenta hasta 420 partes por millón. En el comercio se encuentran espinacas incluso que contienen de 1.000 a 3.000 ppm de nitratos. Estos valores aumentan en cultivos de invierno y de invernadero.
Estos nitratos en un medio reductor como puede ser la sangre, se transforman en nitritos, compuestos que transforman la hemoglobina en metahemoglobina, sustancia incapaz de fijar el oxígeno con el consiguiente peligro para la salud.
Otra complicación es que estos nitritos en la sangre se transforman en nitrosaminas, productos cancerígenos, y que en casos de bebés pueden producir la muerte súbita, razón por lo que en Alemania se recomienda hacer los biberones con agua mineral.
En 1974 W. Schuphan, señaló que las verduras cultivadas con abonos químicos tenían más nitratos que las biológicas, y presentaba la siguiente relación de sus investigaciones :
Lechugas : 76 % más.
Endibias : 46 % más.
Espinacas : 11,5 % más.
Rábanos : 86 % más
Remolacha roja : 81 % más y
Zanahorias : 40 % más.

Disminución del oligoelemento cobre :
Este hecho está comprobado por estudios científicos. No sólo disminuye el cobre en los productos agrícolas sino lógicamente en sus derivados ganaderos.
Entre los síntomas por deficiencia de cobre tenemos la anemia, provocada por una deficiente absorción del hierro, pues el cobre colabora en su absorción.

Aumento de potasio y disminución de magnesio y manganeso
El potasio interfiere la asimilación del magnesio. Así según el Dr. Meveu, las personas que consumen muchas patatas ( de los alimentos que junto a berenjenas, tomates y las de origen tropical son los de mayor proporción de potasio que existen ) presentan baja resistencia a las enfermedades infecciosas y al cáncer.
Estos problemas ocurren por las bajos índices de magnesio. En la actualidad, se considera que para un hombre de 70 kg., las necesidades de magnesio son de 350 mgr/día. En la alimentación moderna se suele consumir tan sólo 125 mgr/día.
La mayor parte de frutas y verduras del comercio no alcanzan su estado de madurez unidas a la tierra. Se conservan en cámaras y cuando las necesidades lo demandan sufren una maduración rápida de la mano de productos químicos como el etileno. Esto resulta problemático, pues en el periodo de maduración natural, es cuando la planta fija la mayor parte del magnesio.
El aumento de potasio desequilibra el contenido hídrico de las plantas hinchando sus células y obteniendo productos con mejor presencia.

Aumento de fosfatos :
El exceso de fosfatos acidifica y produce descalcificación, pues el fósforo combina con rapidez a nivel intestinal con el calcio, evitando la absorción de éste, por este motivo se mantienen bajos los depósitos de calcio, por no asimilarse y consumirse en equilibrar la acidez de la sangre fruto de una alimentación excesivamente proteica, lo que conlleva a una clara predisposición a la osteoporosis.

Disminución del extracto seco :
Debido a la retención de agua de los productos procedentes de la agricultura química estos están más vacíos de minerales y oligoelementos que los productos provenientes de la agricultura biológica ó biodinámica.
Debido a este bajo aporte de minerales resulta necesario el consumo a diario de algas marinas, que nos equilibrarían esta carencia o el consumo de plantas silvestres ( ortigas, diente de león, bardana y otras raíces ), ambas cargadas de vitaminas y sales minerales.

Menor valor proteico :
Los pesticidas provocan alteraciones en el metabolismo del azufre, lo que altera la biosíntesis de proteínas.
Incluso esta disminución de la biosíntesis de las proteínas tiene como consecuencia la proliferación de insectos, ya que éstos se alimentan de aminoácidos libres. Como consecuencia de este hecho el agricultor se ve obligado a aumentar las dosis de pesticidas. Una de las razones que justifican a las compañías agroquímicas la investigación y posterior utilización de los productos con manipulación genética, es conseguir que los cultivos toleren más concentración de un mismo pesticida.

Menos contenido vitamínico.
Son datos que más que dedicarme a explicaros el por qué, se resuelven observando los análisis.
Por ejemplo, el trigo biológico contiene 100 % más de vitamina B1, 108 % más de vitamina B2 y 131 % más de vitamina B3 que el trigo cultivado convencionalmente .

Existen numerosos ejemplos de rentabilidad en el cambio de una agricultura Ilógica a una Lógica, como sucedió en Cuba a raíz del embargo económico que sufrió ya que no le llegaban los abonos químicos. Las ventajas de la Agricultura Ecológica estriba en el menor gasto de inversión que tiene. Sólo, hay que pasar dos años en recuperar la vida del suelo para poder realizar una agricultura rentable.
En nuestra Península Ibérica ahorraríamos un 20% en agua de riego si se cultivara en ecológico

domingo, 27 de mayo de 2007

Alimentos funcionales

ALIMENTOS FUNCIONALES


Quién? o qué?, mantiene la vida. Lo que demostró el doctor Burr, de la Universidad de Yale, mediante el uso de instrumentos de alta sensibilidad, es que las plantas, los animales y los seres humanos poseemos campos de fuerza electromagnéticos o campos energéticos. Desde estos campos se forman los seres vivos, a la vez que son regulados por ellos.

Recientemente el bioquímico británico Rupert Sheldrake, fisiólogo consejero del Instituto Internacional de la India, sorprendió a los científicos con una nueva idea: de que “ los campos morfogenéticos existen antes de la formación y desarrollo de los seres vivos ”, algo así que son la guía de construcción.

En la actualidad multitud de aparatos de alta sensibilidad pueden detectar la existencia de unos campos eléctricos alrededor de los seres vivos. Es lo que llamamos cuerpo etérico o vital. Esto es válido para los árboles, plantas, animales ……. y seres humanos.

Si estos campos fluctúan, ¿ qué los hace fluctuar ?. Estos campos dependen de los grandes cambios que experimentamos a lo largo de la vida ( nacimiento, crecimiento, envejecimiento ) y también de los pequeños cambios ( digestión, respiración, sueño ).

Por lo tanto lo que más interesa en el tema en cuestión es conocer cómo nos ayudan o nos perjudican los alimentos, pues en la medida que nuestros campos energéticos no sean artificialmente alterados tendremos salud y mayor protección a las enfermedades.

El hecho innegable de aceptar la existencia de campos energéticos relacionados con la vida, nos traslada a un concepto diferente de los alimentos superando la concepción mecanicista, que ve los alimentos en función de sus componentes: proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas. Más que negar esta concepción es complementarla considerando también “ la biografía ” del alimento. Y es que los alimentos son organismos vegetales o animales que hace mucho o poco eran seres vivos. Si al matar un animal, cortar una verdura de la huerta, moler harina desde granos de cereales completos y vivos,…… el campo energético varía, resulta razonable pensar que nos nutrimos no sólo de macro y micronutrientes de los alimentos sino también de sus campos energéticos.


Estamos lejos de pensar que un alimento refinado al que se le extrae la piel y el germen, sea mejor. Esas prácticas de refinamiento de cereales se iniciaron en el siglo XIX por la monarquía inglesa, debido a los excedentes de arroz provenientes de la India, que en aquellos tiempos era colonia británica. Con la llegada de toneladas de arroz vía marítima a los puertos del Reino Unido, con la intención de comercializarlos, se almacenaban para varios años, pero se encontraron con el inconveniente de que los aceites esenciales que contenía el arroz en su piel se enranciaban. La solución no se hizo esperar, pues gracias a la Revolución Industrial la llegada de los molinos de acero permitía regular a la perfección la separación de las muelas y de esa manera “ cascar ” el grano y separarle la piel y junto a esta se arrastraba el germen, ambos de un gran valor desde todos los puntos de vista. Una vez el arroz blanco y despojado de los aceites esenciales los podían almacenar más años, esto benefició el comercio y algún que otro bolsillo, pero perjudicó la salud de todos. Pues el arroz desde siempre ha sido la base de la dieta en Oriente. Hasta tal punto que en poblaciones con dieta básica de arroz, el cambio de arroz natural ( integral ) a blanco provocó el beri-beri, enfermedad antes desconocida y que se produce por carencia de vitamina B1, vitamina presente en la piel del grano de arroz. Sin duda una triste historia que sigue acarreando consecuencias hasta nuestros días.


Lo mismo sucedió con el trigo al que se le despojó de la piel natural que lo protege de la intemperie, que es lo que vulgarmente se llama salvado. Tras la piel desaparecía también el germen de trigo.

En nuestros días, fruto de un mayor conocimiento en dietética y reconociendo la valía del salvado y el germen, la merma alimenticia que sufren los panes blancos respecto a los panes integrales es clara, y la solución que se adopta es de una miopía que ralla la estupidez, se le termina añadiendo lo que anteriormente se le quitó. Es como cortarse un brazo y reemplazarlo por una prótesis. De esta forma se aíslan los componentes de un organismo vivo y se vuelven a mezclar sin poder re-crearse de nuevo. De hecho el pan integral auténtico nutre y no engorda y un pan blanco engorde y nutre poco.

De ahí la práctica muy común de “ enriquecer ” los alimentos con calcio, vitaminas, ácidos grasos poliinsaturados omegas 3, fibras solubles o insolubles, …., todo es bajo una visión materialista de los alimentos. El mejor alimento es aquel que nos proporciona la Naturaleza con las menores alteraciones posibles.

Las grandes compañías alimentarias invierten en nuevos productos para diferenciarse de la competencia, y dando a entender al consumidor que sus equipos de investigación superan en calidad a la propia Naturaleza y nos van a proporcionar vitalidad, juventud y salud. Este modelo publicitario sirve mucho hoy en día pues ya pasaron aquellos tiempos que comíamos para sobrevivir, hoy se le pide a los alimentos mas funciones que la de llenar “ el buche ”.

Uno de los conceptos mas utilizados en la alimentación son los alimentos funcionales. Estos los podríamos definir como alimentos que además de nutrir tienen una misión positiva en una o mas funciones definidas del organismo.

Para poder ser relatadas las bondades del alimento mas sus añadidos en las etiquetas, la Administración solicita una investigación seria que lo avale, y así podrá decir que este alimento baja el colesterol o protege el corazón por ejemplo.

Los consumidores no vemos muy claro que tienen estos alimentos que no tenga una sencilla lenteja, arroz, quinoa o una manzana, todos con su calcio, vitaminas, omegas 3 y fibras solubles e insolubles, y su capacidad de germinar y generar vida.

El sistema capitalista tiene la rara habilidad de complicar lo sencillo si con eso genera gastos/ingresos que darán mas rentabilidad que comer directamente los alimentos desde el campo, y por supuesto generando mayor contaminación.

En la Naturaleza están los verdaderos alimentos funcionales:

Desde la leche materna que nutre y protege al bebé de enfermedades, favoreciendo su sistema inmunológico y protegiéndolo de futuras alergias, hasta los cereales y legumbres que nos nutren y dan mucha vida, transmitiéndonos sus campos vitales. Quiero recordar las bondades de la soja, proteínas inteligentes, amigas de las mujeres, del crecimiento infantil y protector de la enfermedades cardiovasculares.


Nunca una leche maternizada, hoy llamada fórmulas lácteas de farmacia pueden sustituir la leche materna obtenida desde la sangre de la madre, pues un engendro industrial jamás proporcionará al bebé un campo energético vivo. Ya nos preocuparemos los dietistas que la madre coma alimentos vitales.

Así podemos entender el poder terapéutico de comer verduras y frutas de nuestra región, de la estación y si es posible del árbol y de nuestras huertas. Y siempre que consumimos cereales naturales y otras semillas con frutas de cultivos eco-lógicos garantizamos la alimentación de estos campos energéticos.

Otra cosa es que se consigan los alimentos con cultivos i-lógicos y tras un fuerte procesado industrial queden desvitalizados, entonces si se justifica la necesidad de revitalizarlos artificialmente y vendiéndolos como funcionales. Pero, ¿ Qué campos energéticos nos proporcionaran ?. Por eso yo diferencio alimentos, de comestibles y os emplazo a consumir cereales integrales, legumbres y verduras/frutas del tiempo y del lugar principalmente, para generar y mantener salud..

¡ Buen provecho !


Casa-Taller SALUZ - Javier Arocena

info@casatallersaluz.org

Teléfono 945 40 30 85

www.casatallersaluz.org


jueves, 15 de marzo de 2007

¿Somos lo que comemos?

A Ludwig Feuerbach ( 1804-1872 ), uno de los fundadores de la concepción materialista del mundo, se le atribuye la frase de: “ El hombre es lo que come ”, y es que el hombre aunque nos disguste es una marioneta a merced de los alimentos que ingiere diariamente y que transforma por medio de la digestión. Pero si somos más que materia, yo añadiría a esa célebre frase: “ El hombre es lo que come, cuando come mal ”, pues si comes bien, el cosmos nos influye mucho, por medio de la captación de un cerebro bien nutrido y somos independientes con una gran autoconciencia.

Nos vale la metáfora de que el cuerpo del hombre es un instrumento para el espíritu, o dicho de otra forma, el hombre se sirve del cuerpo como instrumento. Este instrumento será cada vez más apto, gracias a una alimentación más correcta.

Hay que preguntarse si existe la posibilidad de organizar nuestro cuerpo de tal manera que sea un instrumento cada vez más adaptado a los impulsos de nuestra vida espiritual con el fin de que, gracias a una alimentación correcta, nos liberemos e independicemos de nuestro cuerpo.

¿ Qué tenemos que comer para que no seamos lo que comemos ?.

El hombre descompone los alimentos ingeridos y más tarde su organismo compone mediante una segunda alimentación dirigida desde el cerebro con sus influencias cósmicas.

El organismo se compone de hidratos de carbono, grasas, proteínas y sustancias minerales, por ello la pregunta clave sería cómo debe alimentarse el hombre para que reciba la cantidad necesaria de estas sustancias, en un equilibrio adecuado a las leyes de funcionamiento de nuestro cuerpo.

No podemos olvidar que todo proceso físico esta sostenido en procesos espirituales o sutiles, por eso los procesos de alimentación no son sólo físicos, sino que son la manifestación física de procesos espirituales. De manera que si ingerimos productos animales no sólo introducimos en nuestro sistema digestivo proteínas y grasas, sino la “ estructura espiritual ” que las forma.

Queremos resaltar el hecho de que desde el mundo físico existe la posibilidad de elevarse al mundo espiritual, porque el cuerpo físico también está constituido por el cuerpo etérico o vital y detrás de este está el cuerpo astral. El cuerpo astral es manifestación de sensaciones instintivas, es expresión de todo lo anímico, por ello debemos ver tanto el cuerpo físico como el etérico, penetrados ambos por el cuerpo astral y cohesionados todo ello por el Yo que es el cuarto miembro de la organización humana.

Sólo podremos hablar de la cuestión alimenticia y de su alcance, al observar como reaccionan estos cuatro miembros bajo la influencia de una alimentación u otra.

El hombre se nutre de lo animal, vegetal y mineral.

Planta es a fotosíntesis como hombre es a respiración. Uno frente a los otros.

El cuerpo etérico durante toda la vida evita la descomposición del cuerpo físico, el hombre así como el animal, tiene además un cuerpo astral que es portador de luz y calor interior. La luz interior de los animales, produce consecuencias opuestas a la de la luz exterior en las plantas.

• Al recibir la planta la luz exterior puede construir su organismo, con hidratos de carbono, proteínas, …… produciendo la savia.

• La luz interior tiene la función de descomposición , esa es una parte de la función del cuerpo astral, generando sangre caliente. En la sangre se ubica el cuerpo astral, de ahí la sabiduría de los pueblos primitivos de desangrar al animal sacrificado, evitando comer su sangre. Hoy en día existen avales para ciertas carnes de aves o mamíferos que indican que en su sacrificio se utilizan técnicas de desangre, como el certificado “ halal ”, fundamental para que la carne del animal sea consumida por un musulmán; otro tanto ocurre con los judíos. En contraposición existen comunidades autónomas de España, que practican el consumo de sangre animal, principalmente de cerdo, en forma de morcilla, sangrecilla……., otra forma de introducir sangre es por medio de transfusiones, algo que creo se realiza a la ligera y que no se medita en los verdaderos efectos de estas prácticas, que sin duda pueden provocar un trauma al Yo del paciente, sobre todo en un momento en que el paciente se encuentra débil.

Mientras que el cuerpo etérico se encarga de la conservación del cuerpo físico, el cuerpo astral es el que provoca su descomposición, y por la destrucción de las sustancias obtiene calor. Sin esta actividad de descomposición interior, el hombre no podría tener un YO, que le capacite para tener vivencias internas. Mediante la descomposición realizada por el cuerpo astral se obtiene la actividad interior de la conciencia. Esta descomposición capitaneada por el cuerpo astral, genera el calor en la sangre y mueve el sistema nervioso, verdadero instrumento del Yo.

El Sistema Nervioso en su actividad interior es también el resultado de la descomposición de sustancias y le da al hombre la facultad de pensar. También el calor interior se debe a la descomposición de proteínas, así que el movimiento y el calor interno manifiestan la actividad del cuerpo astral. Por ello no sólo hay que tomar la cantidad necesaria de alimentos sino aquellos alimentos que realicen los procesos mencionados, porque en ello se basa la vida interna. Si estos procesos no se generan de forma correcta será la enfermedad el camino a la normalidad.

Cuando una alimentación es vegetariana el refuerzo interior para asimilar, algo lejano de nosotros, potencia la autoconciencia del YO, sucede lo contrario cuando se consume alimentos de origen animal, peor cuanto más cercanos a nosotros, desde un punto de vista evolutivo.

El no comer grasa animal propicia a nuestro metabolismo la necesidad de una fuerza interna para producir grasas, que genera luz interior y un mayor grado de percepción del YO.

Al consumir productos vegetales tenemos que activar las energías virginales de nuestro cuerpo astral, lo cual favorece una plena actividad al interior, actividad no utilizada cuando se consume habitualmente productos de origen animal, pues al consumir estos productos, no sólo tomamos la grasa y la carne del animal, sino también los efectos que el cuerpo astral ejerce dentro de los propios animales e incorporamos falsos cuerpos astrales que no nos pertenecen; es el mismo efecto que el alcohol, que suplanta a nuestro verdadero Yo, de hecho carnes y alcohol se llevan bien, y al consumirlos nos alejan sin piedad de nuestro auténtico Yo. No cabe duda que a lo largo de la historia dependiendo las épocas y las razas, el consumo de animal proporcionaban a los hombres cualidades que sólo los animales poseen, como un gran despliegue de fuerzas físicas brutas: invasiones, revoluciones, fundamentalismo, patriotismo…, o fuerzas mentales brutas que les hacían rígidos en sus ideas, sin comprender a los oponentes y concibiendo la existencia de manera estrecha y limitada; al contrario los pueblos que desarrollaban la interiorización y la vida contemplativa, su alimentación era mayoritariamente o exclusivamente a base de vegetales. Por tanto un consumo de alimentos animales despliega en el hombre una clara proyección hacia el exterior, se fundirá más con el pequeño mundo que le rodea, y tendrá más dificultad para percibir una visión más amplia .

Observando nuestra evolución desde que somos concebidos hasta la muerte, nos damos cuenta que la etapa de la concepción hasta el nacimiento nos alimentamos de sangre humana.

Justo nacer nos alimentamos de un derivado de la sangre que es la leche materna. Se podría decir que el embarazo continúa hasta el primer año que se puede dar por concluida la configuración del cuerpo, Total 9 + 12 meses = 21 meses. Durante esta época la alimentación es 100% animal. De ahí la existencia de enfermedades como el sarampión, auténticas vías depurativa, saliendo sarpullidos y manchas rojas debido a esta concentrada alimentación.

Según pasan los años se combina alimentación vegetal con algo de animal y a la par se va fortaleciendo nuestro interior hasta culminar con una alimentación 100% vegetal que nos prepare al viaje de regreso y nos ayude a desapegarnos de la materia.

Cabe resaltar que los atletas de carreras cortas, carreras de esfuerzo y velocidad son de alimentación animal y al contrario los atletas de carreras largas, de resistencia que consumen productos vegetales.

Si quisiéramos situar los diferentes alimentos a lo largo de nuestra vida comenzando por la concepción y finalizando en la defunción, bajo una visión de crecimiento espiritual, tendríamos:

Hasta el primer año de vida

• Sangre materna.

• Leche materna.

• Cereales integrales + leche materna + verduras cocidas + frutas cocidas.

Hasta los 42 años de vida disminuir el alimento animal ( carnes, huevos y lácteos ) lo más que se pueda y pocas frutas, preferentemente cocidas y siempre de la estación.

• Cereales integrales + legumbres + verduras cocidas y crudas + frutas + alimento animal.

• Cereales integrales + legumbres + verduras cocidas y crudas + frutas + pescado.

• Cereales integrales + legumbres + verduras cocidas y crudas + frutas + sal marina.

Desde los 42 años hasta la muerte del cuerpo físico, disminuir cantidad de alimento y de calidad 100% vegetal con frutas preferentemente cocidas y siempre de la estación

• Cereales integrales + legumbres + verduras cocidas y crudas + frutas.

• Cereales integrales + verduras cocidas+ frutas. Disminuyendo bastante las legumbres.

• Cremas de cereales + verduras cocidas

Por tanto si quisiéramos superar la frase feuerbachiana de que el hombre es lo que come, no nos queda otro remedio que fortalecer nuestros resortes internos que nos permitirán ser independientes, libres y alejarnos de ser manifestación de lo que comemos, y conseguir bajo el amparo de la verdadera libertad llegar a integrar lo que en realidad hemos venido a aprender por esta andadura terrenal.

Este artículo ha sido publicado el miércoles 11 octubre, 2006.